Lumin - Escuhas varias conbersaciones, casi todas ellas centradas en la semielfa, en el tipo que acaba de meter un chillido o en la reciente llegada de la banda del tutu. Pero una de ellas llama tu atencion. Dos tipos fuertemente armados y portando pesadas armaduras. Estan sentados aparte del resto y el mas bajo le dice al alto. -
No entiendo nada de lo que pasa aqui... debe ser el efecto del mal en la gente, igual es que esta cerca nuestro objetivo. Estate atento. .
Despues de esto los personajes parecen concentrarse en la gente de la taberna.... especialmente en la banda del tutu.
Los demas no escuchais nada interesante, a parte de las medidas de la semielfa.
En ese momento un extraño hombre entra en la atestada taberna. De repente todo el mundo parece prestarle atencion, incluso los que hablaban con Lisandra. Vosotros mismos sentis la presencia del hombre como un molesto frio, sin llegar a sentir frio realmente.

El hombre es delgado, podeis verlo a pesar de la armadura que porta. LLeva su melena negra bastante larga y descuidada. Y su ropa a pesar de no estar sucia esta deslustrada. hace un repaso a la taberna con la mirada, que se detiene un momento en los paladines, a los que dedica una desafiante sonrisa.
El mas joven se lebanta rapidamente echandole mano a su martillo. Pero el recien llegado acerca su mano desnuda a la espalda de un parroquiano mientras sonrie y mira a los paladines.
Entonces el mas bajo de los paladines agarra el brazo del otro y le obliga a sentarse.
Hay muchos inocentes aqui, lo cogeremos luego. Aun no ha dejado la semillaEl hombre se rie por lo bajo y aparta su mano de la espalda del parroquiano que parece no haberse enterado de nada. Luego se dirije a la barra y posa su mirada en Lisandra.
Algo que parece poner nerviosos a los paladines, que se miran entre si con cara de asustados